Febrero 24
Cuando viven en la integridad del eterno Ahora y eligen la presencia sobre la disonancia, el campo de unidad de seidad invade el espacio sagrado donde viven, se mueven y tienen su ser. Porque ustedes son sagrados, son santo, son divinos. Pongan esto en su mente. Acepten esto en lo más profundo de su ser, y entonces nada podrá ocurrir en su vida que los rebaje como alguien creado por Dios, que de alguna manera los haga manifestar los elementos dispares del no-yo, que ya no deben dominar su vida.
Verdaderamente, los virtuosos de la Tierra que aman a Dios con un amor impulsor, con todo su corazón, mente, fuerza y alma *, son los que están haciendo que la civilización avance hacia la nueva era. Y cuando el amor impregne a cada nación, a cada pueblo, a cada cultura, estado, ciudad y entorno, ese amor, realizado por la Palabra de Dios, por la Presencia de Dios, será la respuesta a cada dilema, disputa y problema.
* Mateo 22: 35–38; Marcos 12: 28-30; Lucas 10: 25–27
— Afra, Luz en el Sendero